Sales de clase con cinco hojas escritas y la sensación de no haberte enterado de nada. Has estado copiando a la velocidad de quien habla, sin tiempo para pensar en lo que escribías.
Tomar apuntes no es transcribir. Es quedarse con lo importante mientras se entiende, que son dos cosas a la vez.
Con unos cambios de método, los apuntes pasan de ser un montón de hojas a ser material de estudio.
Escribir menos y escuchar más
Si escribes todo, no piensas. Lo que hay que recoger son las ideas, las definiciones exactas, los ejemplos que el profesor repite y todo lo que anuncie como importante.
El resto se reconstruye después con el libro. Los apuntes son un mapa, no una copia.
Deja margen y espacio
Un margen ancho a la izquierda para añadir después palabras clave y dudas, y espacio libre entre bloques para completar con lo del libro. Una hoja apretada no se puede mejorar.
Ese espacio es lo que convierte los apuntes de clase en apuntes de estudio.
Abreviaturas propias y constantes
Unas pocas abreviaturas que uses siempre igual ahorran mucho tiempo: flechas para consecuencias, signos para importante, iniciales para las palabras que se repiten en la asignatura.
Lo importante es que sean siempre las mismas, porque si cambian cada día no se entienden al releerlas.
Marca lo que no entendiste
Un signo en el margen donde te perdiste vale más que escribir a ciegas. Al acabar la clase, esas marcas son la lista exacta de lo que hay que preguntar o buscar.
Preguntar en el momento es mejor todavía, pero no siempre se puede.
Repásalos el mismo día
Diez minutos esa tarde, completando huecos y resolviendo las marcas, valen más que una hora la semana del examen. Recién dado, todavía recuerdas lo que faltaba.
Es el paso que más rinde y el que casi nadie hace.
A mano o en el ordenador
A mano se escribe más despacio, y eso obliga a seleccionar y ayuda a recordar. En ordenador se copia más y se piensa menos, aunque va bien para pasar a limpio o para asignaturas con mucho texto.
Si usas ordenador, la regla de escribir menos y con tus palabras sigue siendo la misma.
Preguntas frecuentes
¿Hay que copiar todo lo que dice el profesor?
No: copiar a la velocidad del que habla impide entender. Conviene recoger ideas, definiciones exactas, ejemplos repetidos y lo que se anuncie como importante, y reconstruir el resto después con el libro.
¿Es mejor tomar apuntes a mano o en computadora?
A mano se escribe más despacio, lo que obliga a seleccionar y ayuda a recordar. En computadora se copia más y se piensa menos, aunque resulta cómodo para pasar a limpio o en materias con mucho texto.
¿Qué hago con lo que no entendí en clase?
Marcarlo en el margen en el momento, sin frenar la clase, y preguntarlo o buscarlo después. Esas marcas son la lista exacta de lo que hay que resolver, y es mejor que escribir a ciegas.
¿Cuándo conviene repasar los apuntes?
El mismo día, aunque sean diez minutos: todavía recuerdas lo que faltaba y puedes completar huecos. Ese repaso rinde más que una hora entera la semana del examen.